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Regina Gómez Iturribarria

5 de abril 2023

tagDolor, Relaciones, Amor

Acompañar el duelo de alguien que queremos

Cuando una persona que queremos atraviesa un duelo puede ser sumamente doloroso para nosotras también, muchas veces queremos hacer todo por evitar el dolor en las personas que queremos pero al final, es inevitable y sobre todo, el duelo es algo que todas las personas atravesamos de formas muy distintas. Quizás tú lo que necesitas al atravesar un duelo es que la gente esté pendiente de ti y estar acompañada, pero hay personas que prefieren estar solas, tomarse un espacio en determinado tiempo.



También hay personas que les cuesta más hablar más de ese proceso que otras, hay quienes prefieren no hablarlo y simplemente “seguir su vida” -lo que no significa que no les duela- o también quienes necesitan hablarlo una y otra vez, aunque suene muy agotador. El cómo atraviesa una persona un duelo tiene que ver con muchas cosas, desde su personalidad, cómo gestiona sus emociones y también en el momento de su vida donde se encuentran. Pero más allá de cómo lo viven ellas, las personas alrededor necesitamos también algunas herramientas para saber acompañarles, acá te dejamos algunas ideas.


Tener paciencia

Sé comprensiva sobre cómo puede cambiar la experiencia de dolor de acuerdo a cada persona, justamente esto va a variar mucho por las causas de ese duelo, las herramientas personales, las experiencias de pérdidas anteriores, la red de apoyo social y familiar con la que cuente, etc. Por ello, recuerda que el proceso de cada persona es distinto y lo mejor que podemos hacer es no darles consejos de cómo atravesar un duelo o presionarles a algo, más bien hay que ser pacientes con ello y acompañar desde el cariño. 


La escucha y la validación

Escucharle y validar lo que está sintiendo, validar su dolor es mucho más importante de lo que crees. Darle la oportunidad a esa persona de expresarse, desde el llanto, la palabra o simplemente el estar ahí, pregunta cómo se siente y respeta si no quiere hablar. Escuchar lo que esa persona siente y está atravesando es muy significativo para darle sentido a sus propias vivencias y sentirse acompañada.


Ofrece ayuda práctica

Acompáñale a comprar comida, a dar un paseo, limpien la casa juntes. A veces sólo necesitamos que una persona cerca nos acompañe en tareas tan cotidianas como esto, además de ver una película, cocinar algo rico, ir al cine, etc. Esto muestra un interés en acompañarle, en atravesar en compañía ese dolor, incluso puede ser que estemos en silencio toda una tarde pero el sabernos acompañadas por esas personas cambia todo significativamente.


Los límites propios

Por último y no menos importante, es cierto que si bien en un momento que la persona que queremos nos necesita ponemos toda nuestra energía en esa persona y es normal. Sin embargo, no hay que olvidar nuestras necesidades y reconocer cuando el dolor de otra persona puede remover aspectos propios no resueltos o suponer un desgaste emocional grande. Por ello es importante gestionar nuestro nivel de implicación, despejarnos, darnos tiempo para nosotras y acompañarnos de profesionales en caso de ser necesario.