

Regina Gómez Iturribarria
2 de octubre 2022
¿Cómo mejorar mi autoestima?
Es muy duro darnos cuenta de cómo crecimos rodeadas de mensajes de cómo deben de ser nuestros cuerpos, a qué tenemos que aspirar, cómo tenemos que comportarnos, cómo se mide el fracaso en nuestras vidas, qué tenemos que conseguir para estar felices… En resumidas cuentas, todo el tiempo la sociedad, la cultura, nuestras familias e incluso nosotras mismas estamos moldeando nuestras vidas para encajar en esas expectativas. ¿Qué hay de malo con todo ello? que en realidad casi nadie las llena y lo que nos genera es vivir sintiéndonos vacías e insuficientes, con nuestra autoestima tendiendo de un hilo todos los días.
La autoestima es la valoración o percepción que tenemos de nosotras mismas, esto puede ir desde nuestro aspecto corporal, nuestras ideas, nuestro entorno y claramente esto se va a manifestar en cómo nos relacionamos con el mundo, cómo nos imponemos ante él, en sí defendemos o no lo que pensamos, en si nos sentimos cómodas expresando nuestros sentires, en cómo interactuamos con las personas y cómo manejamos ciertas situaciones como el rechazo, la pérdida e incluso, los fracasos.
Algo estructural
Me parece importante remarcar que el hecho de tener una baja autoestima nada tiene que ver con algo que esté mal en nosotras, estamos hablando de que somos seres sociales que vivimos bajo ciertas violencias estructurales de las que nos es difícil escapar y aunado a nuestra historia de vida, relación con nuestros padres, nuestra educación, todo ello va a permear en cómo nos percibimos y en cómo aprendimos a dar y recibir amor. Y sí, por ello mejorar nuestra relación con nosotras mismas es complicado pero tampoco imposible, y de hecho, creo que el mejorar nuestra autoestima es un acto de justicia con nosotras mismas y es algo político.
Amor propio
Hoy existen muchos clichés sobre lo que significa el amor propio y sobre todo, cómo se practica. Y no, lejos de pensar que es un proceso lineal que una vez que empiezas sólo vas a arriba o que significa ponerte mascarillas dos veces a la semana, es un proceso mucho más complejo de lo que pensamos. El amor propio implica reconocer nuestros dolores, tocar las heridas que tenemos y tomar responsabilidad de ello para trabajarlas. El trabajo puede implicar desde el ir a terapia, poner ciertos límites contigo misma u otras personas, identificar acciones dañinas que estés realizando contigo misma, dejar ir personas, dejar ir trabajos o espacios donde no te sientas bien.
Sí, también se vale apapacharnos, darnos amor, ponernos esas mascarillas y también pedirnos nuestra pizza favorita, es salir a caminar, hacer las paces con nuestra ansiedad, con nuestro cuerpo. El amor propio no está presente todos los días y está bien, hay que entender eso es parte de todo, no podemos tener una relación excelente todos los días con nosotras mismas. Habrán días donde estemos muy cansadas, donde no queramos ver a nadie, donde nos sintamos inseguras y dejemos de hacer algo, eso está bien, ningún proceso es lineal ni perfecto y hay que entenderlo para dejar de ser tan exigentes con nosotras mismas.
Yo algo que aprendí en estos años es sobre la autocompasión, implica actuar hacia nosotras mismas con el mismo cuidado y atención que lo hacemos por las demás personas. Significa darnos el chance de no ser productivas todos los días y sentir paz con ello. Es importante que esta idea de que ya todas tenemos que tener procesos súper trabajados de amor propio es errónea, hay que abrazarnos mucho y a la vez acompañarnos en los procesos con otras pero jamás exigiendonos tener un mismo camino. Una vez escuché esta frase de “nadie salva a nadie pero nadie se salva solo” y creo que resumiría este proceso de la mejor forma.
Recuerda que si tienes dudas al respecto de este tema contáctate con una ginecóloga virtual a través de nuevometodo.com.