

Regina Gómez Iturribarria
5 de octubre 2022
¿Quieres hacer nudes? hazlas de forma segura
Hacernos fotos sensuales y mandarlas se ha vuelto una práctica muy común y eso me alegra muchísimo porque la verdad es que hay muchas maneras de vivir nuestra sexualidad, siempre y cuando sea consensuado e informado. Con todo este mundo de las redes sociales cada vez es más común hacer “nudes”, lo que significa hacernos fotografías de nuestro cuerpo desnudo, puede ser de nuestro cuerpo completo o de zonas específicas.
El problema que hemos visto en los últimos años es que el uso de ellas se ha hecho sin consentimiento y con la intención de hacer un daño a la otra persona, pero no significa que por ello el hacerlas y entrar en este juego esté mal. De hecho, hay que recordar que hoy ya está penalizado por la Ley Olimpia, la cual se creó para regular la violencia digital, por lo tanto, el que se realicen fotos y videos o se compartan sin nuestro consentimiento es un delito.
Hacerlos también para nosotras
Cuando estás hablando con alguien que te gusta y las cosas empiezan a calentarse, enviar una nude puede llegar a elevar mucho la temperatura, tanto para quien la recibe como para quien la hace. Y es que parte del juego va desde elegir cómo queremos posar en la foto, si queremos salir con ropa interior o no, es todo un coqueteo que incluso va hacia nosotras mismas y eso lo hace muy entretenido y sensual. Hacer una nude es nuestro derecho, ya sea por amor propio, por erotismo o para provocar a otra persona.
Parte del juego implica sentirnos sexys, con nuestro cuerpo, con nuestras “imperfecciones”, es romper la idea de que sólo ciertos cuerpos merecen sentirse así y reapropiarnos del deseo para construir un espacio en donde nos sintamos cómodas y que el juego vaya de la mano con cómo nos estamos sintiendo, tanto emocional como físicamente. Para que todo esto sea posible, es super necesario hablar no sólo de consentimiento sino de consenso, de dialogar y establecer los límites para ambas personas.
Nudes de forma segura
Creo que lo más importante es tener confianza en la persona a la que le vas a compartir pero la verdad es que una nunca sabe y la vida puede cambiar mucho, entonces, lo primero es que lo hagas porque tú quieres y no por presión, recuerda que enviar o no enviar nudes no te hace más o menos libre ni feminista. Entendido esto, si no te sientes cómoda puedes tomar fotos en donde no se vea tu rostro, tatuajes o alguna marca con la que sea fácil identificarte. También es importante que si no quieres que se reconozca tu casa o espacio, intenta que en la foto no salga nada que dé detalles de tu espacio o de dónde vives.
Hay quienes han utilizado colocar una marca de agua escondida para que si pasa algo y la foto empieza a ser compartida puedas identificar quién fue la persona que la pasó y puedas tomar medidas legales u otras acciones a partir de eso, quizás es mucho trabajo pero en realidad puede ser muy útil. Por último, intenta mandar nudes a través de apps protegidas con cifrado extremo, como Telegram o Whatsapp, porque otras tipo Dropbox o AirDrop no tienen ese cifrado de seguridad. Es triste que tengamos que tomar tantas medidas preventivas con una práctica que debería sólo ser divertida pero es importante saber todo esto para hacer nuestras nudes y sobre todo, disfrutarlas con seguridad y consenso.
Recuerda que si tienes dudas al respecto de este tema contáctate con una ginecóloga virtual a través de nuevometodo.com.