

Dra. Ingrid Briggiler
1 de junio 2022
¿Cada cuánto hay que ir a la ginecóloga?
¿Cuándo ir al ginecólogo? ¿En serio debo ir una vez al año? Sí, sí por favor. Es recomendable visitar a tu ginecóloga o ginecólogo una vez al año, idealmente a partir de que comiences a tener relaciones sexuales. Pero sabemos que hay algunos factores que nos pueden mantener alejadas de hacer una cita. Lamentablemente las revisiones ginecológicas tienen mala fama, son tabú para muchas mujeres. Pero es tiempo de empezar a cuidarnos mejor y dejar de temer ir al ginecólogo.
Quizá una de las claves es encontrar a tu ginecólogo ideal, que en muchas ocasiones es nuestra ginecóloga ideal. Algo muy importante es que te sientas cómoda y en confianza con tu especialista. Por supuesto ayuda preguntar a amigas si recomiendan a su profesional de salud. Aunque a veces no es posible elegir quién nos atenderá, recuerda siempre que esa persona está allí para ayudarte a cuidar de tu salud, que eligió la especialidad de ginecología entre muchas otras opciones y que es tu derecho ser atendida de forma amable, paciente y con respeto.
¿Cómo me preparo para mi cita con el ginecólogo?
Éstas son algunas recomendaciones para tu consulta, ya sea la primera o la vigésima octava. Hay requisitos pero quizá el más relevante es que veas la experiencia como lo que es, una oportunidad para conocer algo más sobre tu cuerpo y prevenir enfermedades.
¿Debo evitar tener relaciones sexuales?
Sí, al menos un día antes de tu consulta, ya luego puedes disfrutar libremente. El semen, las secreciones vaginales de tu pareja, los lubricantes artificiales o el látex pueden interferir con el PH de tu vagina y alterar resultados en tus estudios.
¿Puedo ir a consulta si estoy menstruando?
Es ideal que no estés menstruando durante tu consulta, se recomienda que programes tu cita una semana después de tu periodo. Esto hace que se pueda ver mejor, te sentirás más cómoda y en general tus pechos estarán menos turgentes, más suavecitos, lo cual ayuda a que se pueda revisar con mayor comodidad. Sin embargo, si por alguna razón te sorprende el sangrado veinte minutos antes de tu consulta, simplemente explica a tu ginecóloga. Dependiendo de los estudios que te vaya a realizar puede reagendar o darte la consulta de igual manera. Esto es importante sobre todo si tus ciclos son muy irregulares o estás teniendo un sangrado contínuo que sea mejor hablar con tu ginecóloga. Lo importante es no dejar pasar tu revisión anual.
Vejiga vacía, vejiga feliz
Orina antes de tu consulta, excepto que se te solicite lo contrario (algunas veces para ultrasonidos), llevar la vejiga vacía te hará sentir más cómoda durante la revisión. Pero no por ello dejes de beber agua, mantenerte hidratada es bueno siempre. Incluso parece buena idea llevar un poco de agua en una botella para no pasar sed si debes esperar mucho tiempo en el consultorio. Ni morir de sed ni reventar, todo en equilibrio.
¿Qué debo llevar a mi consulta?
Tacones de diez centímetros, faja, uñas color rojo, traje sastre, lencería color violeta y…. para nada. Lo cierto es que en cuestión de ropa, toca desnudarte y cambiarte a la batita que te dan, así que lo mejor que puedes hacer es llevar ropa fácil de quitar y poner. Ve cómoda, pero no olvides llevar anotada (en tu celular, una app, en una libretita o si tienes excelente memoria en tu cabeza) las fechas de tus periodos, notas sobre cómo te has sentido, si estás tomando algún medicamento o tienes alguna molestia. Es importante compartir información, recuerda que es tu momento para darle a conocer a tu especialista datos relevantes que le permitan atenderte lo mejor posible. Sé sincera y recuerda que todo lo que compartes es confidencial. Llevar anotadas las fechas de tus menstruaciones es muy útil y mostrará que estás atenta a tu cuerpo.
¿Debo depilarme para ir al ginecólogo?
Si no acostumbras depilarte, no lo hagas. La depilación irrita tu piel y puede crear heriditas innecesarias. Recuerda que tu vello púbico es señal de una cosa: eres una persona adulta. Si te gusta depilarte, simplemente evita hacerlo un par de días previos a tu cita. Tampoco uses cremas ni duchas vaginales. Seguramente te sentirás más cómoda si te has bañado recientemente, pero tampoco pasa nada si no te es posible. Tampoco utilices toallitas húmedas ni perfumes, es una consulta médica, no una cita romántica.
¿Si soy célibe o nunca he tenido relaciones coitales tengo que ir al ginecólogo?
Sí, sí por favor. Tu vulva, tu matriz, todo tu cuerpo requiere atención y cuidados. Aunque comúnmente nos dicen que se debe ir al ginecólogo una vez que hemos comenzado a tener relaciones sexuales esto no significa que si llegas a la edad adulta sin haber tenido contacto íntimo debas descuidarte.
Ya sea por la pandemia o por una decisión personal, muchas personas dejamos de tener contacto sexual con otras personas, sin embargo, no hacerte una revisión anual sería como no ir al dentista porque no has besado a nadie: ¡el sarro igual se acumula!
Más allá de todo, visitar a tu ginecólogo o ginecóloga puede causar miedo y confusión, sin embargo nuestros ovarios son cíclicos, debemos cuidarlos y tener un control para saber que estamos sanas. Es algo similar a cuando vas al dermatólogo para saber que tus lunares están bien y que no hay ningún problema con ello, en el caso de nuestro aparato reproductor pueden aparecer quistes que son controlables y además si hemos tenido relaciones sexuales con penetración (aunque haya sido una vez) el riesgo del HPV existe.
Lo más importante es comprender que las revisiones anuales no sólo son para detectar enfermedades o infecciones. Así como a veces nos salen lunares en la piel que hay que controlar con visitas a la dermatóloga, es bueno que sepamos el estado de nuestros ovarios ya que son cíclicos y puede desarrollar quistes. Muchas veces no vamos al médico por miedo a tener una mala noticia, sin embargo, al realizarnos chequeos anuales aumentamos las posibilidades de ser diagnosticadas a tiempo, cuando se puede combatir las infecciones de forma sencilla. No hay duda que la atención oportuna es nuestra mejor aliada.
Soy lesbiana, no tengo sexo con hombres ¿debo hacerme revisiones ginecológicas?
Sí, sí por favor. Entre mujeres, igual que en relaciones heterosexuales, pueden contagiarse algunas infecciones como el virus del papiloma humano, herpes, hepatitis B y la tricomoniasis. Te queremos sana y feliz por mucho tiempo, es ideal que puedas hablar abiertamente y sin temores sobre tu sexualidad con tu ginecóloga o ginecólogo de cabecera, recuerda que la información que compartas es confidencial. Recuerda que una revisión anual es una de las mejores formas de mantenerte sana.
Cinco tips para perderle el miedo y dejar de pensar que no quieres ir al ginecólogo
¿Sientes ansiedad cuando se acerca tu consulta? Aquí te compartimos unos consejos para que cada vez sea más sencillo ir a tu revisión anual.
-Agenda tu cita con una amiga, hermana, prima, pueden acompañarse y hacer de la experiencia una “salida de chicas”. Ir a citas médicas en buena compañía disminuye el estrés que provocan esos espacios que muchas veces asociamos con enfermedades y dolor.
-Pregunta, pregunta y pregunta, es tu momento. Pide a tu ginecóloga que te explique con detalle lo que hará, aprovecha tu cita para sacarte de dudas. Incluso hay especialistas que pueden mostrarte tu cuello uterino con una camarita para que veas con detalle el interior de tu vagina y la entrada a tu útero. Es fascinante poder observar cómo se ve cuando toses o ríes. Y si no quieres ver, también se vale.
-Intenta programar tu cita en una fecha especial del año para ti y date un gustito antes y/o después de tu consulta. Un caramelo en tu boca mientras esperas tu turno puede ayudarte a relajarte y llegar de mejor humor a la consulta, reducir la ansiedad y distraer un poco tu mente. Convierte en hábito celebrar tu autocuidado con alguna experiencia que te agrade después de tu cita, haz de la ocasión un motivo para recompensarte.
-La autoexploración es tu aliada, conforme más conozcas tu propio cuerpo será menos incómodo para ti. Ve por ese espejo y empieza a observarte. Es verdad que la posición para una revisión ginecológica no es la ideal para sentirse relajada y que el frío de los instrumentos o el gel lubricante puede ser una sensación un tanto extraña. Pero si unos días antes juegas un poco con las temperaturas en tu vulva, por ti misma o con tu pareja, esto ya no será una desagradable sorpresa para tu cuerpo y evitarás tensar tus músculos facilitando la revisión.
-Sé paciente contigo misma, si el hecho de que alguien toque tu cuerpo te da mucha ansiedad, quizá porque has tenido una experiencia traumática en el pasado o simplemente no te agrada, hazle saber a tu médico con una sencilla frase: “Esta experiencia es difícil para mi.” Estas sensaciones son completamente válidas y si necesitas un momento para respirar profundo, si quieres pausar, dilo, no es necesario que sufras la experiencia.
Dicen que compartir nuestras experiencias es una forma de perderle el miedo a las cosas. ¿Cómo han sido tus revisiones ginecológicas? ¿Tienes algún consejo para quienes aún no han ido? Déjanos tus comentarios aquí o saca el tema con una amiga de confianza, recuerda que cuánto más normalicemos cuidar de nuestro cuerpo estaremos más seguras y felices. Aprendemos unas de otras y si deseas visitar a una ginecóloga (virtual) súmate a Nume desde nuestra web nuevometodo.com que una doctora estará disponible para ti las 24 horas del día.