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Dra. Ingrid Briggiler

1 de agosto 2022

tagSexualidad, Anticoncepción, feminismos

Empoderamiento femenino y salud sexual

El siglo pasado tuvo muchísimo movimiento en relación al feminismo y la revolución sexual, con la aparición de la pastilla anticonceptiva cambió toda la dinámica de cómo estábamos ejerciendo nuestra autonomía y nuestro cuerpo en relación a la sexualidad. Esto no quiere decir que sea una lucha de ahora, en realidad es histórica, de hecho la pionera en la lucha por la anticoncepción fue Margaret Sanger (1879-1966), quien dedicó su vida a defender el derecho de las mujeres a ser dueñas absolutas de nuestros cuerpos y exigió el desarrollo de una píldora anticonceptiva confiable.


El poder de elegir cuándo y cómo…

La posibilidad de que actualmente muchas mujeres tenemos de elegir si queremos ser madres, cuándo y cómo es una lucha histórica de las mujeres del pasado. Lo cual no es una realidad para todas las mujeres del mundo y por ello es una lucha que sigue existiendo y resistiendo. Sin embargo, hablar de esa posibilidad es hablar sobre la autonomía sobre nuestros cuerpos y el poder que tenemos para decidir, lo cual nos fue arrebatado por siglos. Nuestros cuerpos fueron catalogados como objetos que le pertenecían a otros y que tenían que estar en estricto control para asegurar la reproducción y tareas de cuidado, de hecho esto es algo que Silvia Federici trabaja mucho en su texto “Calibán y la bruja”.


Sexualidad femenina, un poder negado.

El empoderamiento femenino es una necesidad de enfrentarnos a la desigualdad de distribución del poder y del dominio que han ejercido sobre nosotras. Estamos hablando de que vivimos en una sociedad estructuralmente patriarcal, en donde los espacios y las relaciones de poder están basados en jerarquías en donde el hombre o la figura masculina es el centro y la mujer es lo que gira alrededor de él.


Es por ello que recuperar prácticas de sexualidad femenina ancestrales y autónomas se vuelve una resistencia frente a un sistema que nos niega información sobre nuestros cuerpos basado en la idea del control. Nuestro placer fue negado y nos enseñaron que el sexo estaba ligado al placer masculino y nosotras a satisfacerlo. Por eso tenemos que hablar sobre nuestro placer, nuestros cuerpos y nuestros deseos, rompamos con la idea de que nosotras no lo merecemos, es nuestro derecho.

Recuerda que si tienes dudas al respecto de este tema contáctate con una ginecóloga virtual a través de nuevometodo.com.