

Regina Gómez Iturribarria
4 de diciembre 2022
Hablemos sobre la copa menstrual…
Es impresionante pero yo podría decir que la copa menstrual me cambió la vida, la verdad es que nunca tuve una relación complicada con mi menstruación, no me baja ni mucho ni poco, me parece que bastante normal, sin embargo, no fue hasta que comencé a utilizar la copa menstrual que realmente vi cambios en mi relación con ella y sobre todo, con mi cuerpo. Sobre todo por esto último, el utilizar la copa menstrual implica que seamos mucho más conscientes de nuestro cuerpo y nuestros propios procesos.
La primera vez que escuché hablar de la copa menstrual fue hace unos cinco años, se comenzaba a poner de moda en redes sociales y en algunos círculos, sobre todo en círculos feministas y compañeras jóvenes de la universidad, yo no lograba entender al cien cómo tenía que utilizarla pero me animé, compré una -que en ese momento por la poca demanda tenían precios altos- y comencé a utilizarla.
¿Qué es la copa menstrual?
Pues literalmente como dice su nombre es una pequeña copa de silicona que te introduces a la vagina y que lo que hará será almacenar la sangre de tu menstruación durante unas horas hasta que la saques y la tires. Sí, muchas dicen que suena asqueroso pero la realidad es que la menstruación es sólo sangre y cuando comienzas a utilizar la copa menstrual te das cuenta de que todos esos malos olores y sudoración que producen las toallas de plástico no son un producto de la menstruación como tal.
Lo primero que tenemos que hacer es hervir la copa menstrual en una pequeña olla durante 3 minutos, esto lo vamos a hacer siempre que vayamos a utilizarla para desinfectarla. La parte de cómo colocarla es complicada, no voy a mentir, sobre todo las primeras veces, porque sí, no estamos acostumbradas a introducir nuestros dedos en nuestra vagina y hacer posiciones específicas para que entre o salga mejor.
Tips para colocarla
Para colocar la copa menstrual para algunas lo más sencillo es hacerlo de pie y otras sentadas, con las piernas bastante abiertas y que apretemos la copa haciendo de ella una forma de U para introducirla en diagonal y empujarla con nuestro dedo índice. Como todo, es cuestión de práctica y ya para unos meses más tarde te vuelves experta. El tiempo que debas dejar la copa menstrual dentro depende mucho de tu flujo, pero en realidad la mayoría cambian la copa como cada 10-12 horas, es decir, por la mañana y por la noche, lo que se vuelve ideal porque así lo haces ya en casa y tranquila.
Lo que sí es súper importante es que entendamos que nuestra vagina no está orientada de forma vertical a nuestro cuerpo, por lo que empujar la copa hacia arriba totalmente en vertical no va a hacer que entre más fácil, al contrario, la copa hay que colocarla ligeramente inclinada hacia la espalda para que se acomode al cérvix de una forma mucho más sencilla. Para sacarla hay que meter dos dedos a nuestra vagina, tocar la parte inferior del vaso de la copa y apachurrar un poco. Esto con la intención de hacer un vacío y que sea mucho más fácil sacar la copa.
Usarla con conciencia
Por último, usar la copa ayuda a mejorar nuestra relación con nuestro cuerpo porque literalmente nos tenemos que tocar, aprender cómo funciona nuestro ciclo, qué tanto flujo tenemos o no. También es precioso que es amigable con el medio ambiente ya que la copa nos puede durar desde 7 a 10 años y no genera toda esa basura que generan las toallas de plástico y los tampones.
Pero ojo, no significa que todas tenemos que usarla y sentirnos cómodas, hay algunas a las que no les funciona y ya está, pero se trata de eso, de probar y sentirnos cómodas, hoy ya existen muchas marcas, precios,colores y tamaños para que podamos elegir una con la que nos sintamos cómodas.
Recuerda que si tienes dudas al respecto de este tema contáctate con una ginecóloga virtual a través de nuevometodo.com.