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Jimena Fernandez

5 de julio 2022

tagSalud, Autoexploración, Masturbación

¿A qué sabe mi vulva?

Cada vez más en series y películas se representa el sexo oral a mujeres, algo que , aunque no lo creas, hace unos años era imposible que sucediera. Recibir un buen cunnilingus puede ser una experiencia deliciosa pero, para algunas de nosotras, aterradora. 

Pensar que alguien nos lamerá, chupará, succionará y lamerá la vulva por primera vez, puede generar cierto nerviosismo. Una vez más, la razón de esto son los muchos mitos en torno al sabor y olor de la vulva. Una pareja atenta y una buena comunicación con ella son muy útiles pero la mejor técnica para perder el miedo es ¡probar tu misma a qué sabe tu vulva!

Tu vulva tiene un sabor que mezcla tu sudor pélvico y el flujo vaginal. Excepto que uses un condón de sabores como barrera, no esperes el sabor de frutas o el aroma de flores. La vulva tiene un olor y sabor neutral que varía en cada persona e incluso de un tiempo a otro. 

A veces el ciclo menstrual puede aumentar un poco el sabor con tendencia metálica o a moneda debido al hierro. El sudor suele aumentar el sabor saladito. Hay personas que incluso perciben cambios de sabor durante la ovulación o después de haber comido algo muy especiado. Los cambios son sutiles y, como se entrena a un paladar para un platillo exquisito, puede ser una aventura divertida ir descubriendo a qué sabes, por tu cuenta o con tu pareja. 

Ligeramente salada, metálica, acidita o un poco amarga, la mezcla es única y especial. Que notarás en el gusto de tu vulva, va cambiando levemente de acuerdo a distintos factores que a veces tienen más que ver con el tipo de tela en tu ropa interior que con lo que comiste.

¿Mi ropa afecta el sabor de mi vulva?

Así es. Las telas sintéticas o muy ajustadas pueden provocar mayor sudoración en el área y, como se dice comúnmente, impiden que tu cuerpo pueda respirar. Por eso siempre es mejor utilizar materiales orgánicos o respirables. 

Pero si esa tanga que te encanta y te hace sentir especialmente sensual es de poliéster, no te preocupes, póntela poco antes de iniciar la fiesta. La higiene es importante. Si bien la vagina, por su acidez se limpia sola, es verdad que el papel de baño con olores y colores pueden dejar residuos desagradables en tus labios o entre el vello. Limpia tu vulva con un poco de agua y ayúdala a sentirse refrescada.

Una señal de alerta

En realidad el sabor y el olor puede variar mucho pero debes estar atenta al “olor a pescado” o un olor desagradable porque esto es un indicador de que el PH de tu vagina podría andar un poco mal y es mejor atenderse. Si notas un sabor u olor desagradable, es bueno consultar a tu ginecóloga de cabecera. Olerte, probarte, no sólo te dará la confianza que necesitas cuando estés con alguien más sino que te ayudará a conocer tu cuerpo y notar cualquier anomalía. 

Encuentra el momento ideal

En un espacio seguro y privado puedes probar tus flujos vaginales con ayuda de tus dedos. Recuerda lavar tus manos con agua y jabón antes de explorar y tocar las partes de tu vulva, así mismo, ten especial cuidado con tus uñas para no rasguñarte. 

En realidad el momento ideal es cuando te sientas cómoda y curiosa sobre ti misma, puede ser también parte del juego en pareja. Sobre todo es importante educarnos para tirar los mitos, especialmente relacionados al “olor a pescado”, ya que, no sobra repetirlo es señal de una vagina en desbalance.

Alimentación y cambios de sabor

Aunque en la voz popular se habla de comer piña o ananá para mejorar el sabor de la vulva, sólo tú podrás saber si esto es real. Prueba jugando con tu dieta, ¿a qué sabe después de un día de comer sólo frutas? ¿Realmente puedes percibir si has comido algo muy especioso o picante? Sólo tú serás capaz de notar estos sutiles cambios y volverte una verdadera experta. 

Sin embargo, así como hay algunos alimentos que sí cambian el aroma de la orina, como los espárragos, ciertos medicamentos o tomar vitaminas adicionales, esto también puede cambiar ligeramente el sabor de tus flujos vaginales, o más bien la composición que ocurre en tu vulva. No olvidemos que la uretra está allí también. Por eso, la autoexploración puede ayudarte a saber exactamente lo que tu pareja puede encontrar cuando te devore de pies a cabeza.

El alcohol sí modifica el sabor de todo tu cuerpo, así como el tabaco. Son dos elementos que puedes notar más fácilmente. Al final, la higiene tanto externa como interna de nuestro cuerpo influye en cómo olemos y sabemos. 

Aunque más adelante hablaremos más sobre desodorantes y duchas vaginales, para este tema basta decir que estos productos sólo taparán tu verdadero aroma, lo cual involucra también las feromonas que, químicamente hablando, son las que te hacen más atractiva. 

Por eso, aunque tu olor natural siempre será más “sabroso”, si quieres ponerte una gotita de tu perfume preferido justo bajo el ombligo o en la ingle (jamás en tu vulva) está bien. Pero eso, sólo una gotita, deja que el aroma de tu cuerpo seduzca por sí mismo. Descúbrete y disfrútate, así no sólo estarás ganando para ti misma sino que eventualmente te ayudará a ser una amante más feliz.

Recuerda que si tu sabor u olor habitual cambió es probable que estés cursando una infección vaginal. Si tienes dudas al respecto de este tema contáctate con una ginecóloga virtual a través de nuevometodo.com.